Florentino desencadenado

Entiendo que a Florentino Pérez se le tenga miedo en el negocio del fútbol, fundamentalmente porque él no participa de dicho negocio. Quiero decir que Florentino ya entró a la presidencia del Real Madrid siendo millonario, no tiene que darle cuentas a nadie, es alguien que cuando tiene una idea en la cabeza lucha con todas sus fuerzas por llevarla a cabo y, si se me permite, tiene un nivel de formación personal bastante superior al de la media. Es libre, y eso le convierte en doblemente peligroso. Y está de vuelta de todo. Tiene una gran ilusión dividida en dos, la primera el Real Madrid y, ahora, reformar el fútbol por dentro. Es como el gordo de Minnesota de la película El buscavidas, no se le va la fuerza por la boca, sabe que la partida va a ser larga, toma asiento y habla despacito, casi, casi para el cuello de su camisa. Es tenaz, no se asusta fácilmente, sabe lo que quiere y va a por ello y, además, lo que está haciendo en el fondo aplicando una visión distinta sobre el negocio del fútbol en Europa es cuestionar el trabajo de los profesionales que se dedican a ello, o sea que sí cobran. Si el Real Madrid recibiera lo que su presidente considera que es justo estoy seguro que su revolución sería a más largo plazo, pero parece que Florentino no tenga tiempo que perder. Su cuestionamiento del modelo pone en jaque a la UEFA, que vive de eso, y a la Liga, pero a Florentino no le va a intimidar que Ceferin suelte un exabrupto o que Al Khelaifi diga que el Madrid tiene miedo a la competencia, mucho menos que Tebas le acuse de hacer reflexiones de barra de bar. Por cierto, don Javier, que en los bares se hacen a veces reflexiones interesantísimas, ya le llevaré a usted algún día al Cangrejero.

Hay, eso sí, mucho cenutrio en el mundo del fútbol, mucho lila. Porque Florentino no ha comparado el tenis con el fútbol, lo que ha hecho, utilizando a Nadal y a Federer, ha sido preguntar a los aficionados si ellos prefieren más o menos partidos entre los buenos: 40 partidos en 15 años entre esos dos jugadores contra 9 en 67 entre Liverpool y Real Madrid. Claro que son deportes distintos y modelos de competición diferentes, pero en el tenis los buenos tardan menos en jugar entre ellos mientras que la UEFA va en la dirección de ofrecer cuantos más partidos intrascendentes mejor. ¿Y a qué le llamamos partido intrascendente? Pues, por ejemplo, al que el Real Madrid va a jugar este miércoles con el Shakhtar, que es el simpatiquísimo equipo de una ciudad maravillosa pero que es sencillamente irrelevante en el panorama internacional. Enfrentarse con el Madrid es para el Shakhtar un día histórico, para el catorce veces campeón de Europa es un engorro. Porque, además, resulta que incluso puede perder, lo que es doblemente molesto.

¿Qué dice Florentino? Pues Florentino dice que hay que vender mejor para ingresar más y que eso sólo se puede conseguir a través de la reforma de la competición. Tebas dice que Florentino se equivoca al poner a la NFL como ejemplo porque es otra cultura. ¿Otra cultura? ¿Seguro? Dentro de nada vamos a celebrar Halloween, hace años que vestimos pantalones vaqueros, bebemos Coca Cola y comemos hamburguesas. O sea, ¿hemos adoptado lo peor de la cultura estadounidense pero no podemos emular su modelo de negocio aplicado al deporte profesional? ¿Por qué? Tebas no puede ventilar este asunto de un plumazo diciendo que es otra cultura: la NFL ha vendido sus derechos de televisión hasta 2033 por 110.000 millones de dólares y la Liga pagará este año a los clubes de Primera 1444 millones y a los de Segunda 217: por la cuenta de la vieja, 16.610 millones por los próximos diez años, pongamos 18.000 para redondear. No, mejor 20.000, hoy me siento generoso: 20.000 millones de euros contra 110.000 millones de dólares. Mucha cultura hay ahí, ¿no? Y, hombre, puestos a elegir entre La Alhambra y la Estatua de la Libertad, yo me quedo con la primera.

La Premier ha vendido sus derechos televisivos por 11.600 millones de euros por tres años, 3.866 por cada año. 3.866 de la Premier por 1.661 de la Liga. De esos 11.600 millones, 6.320 proceden de fuera de Inglaterra. ¿Otra cultura también? Yo estoy convencido de que Javier Tebas se esfuerza y seguro que muchos de estos números son debatibles y matizables, lo entiendo. Lo que le dice Florentino, según yo lo veo, es que se esfuerza, sí, pero en una dirección equivocada. El Real Madrid, como el Barcelona, es de sus socios. Para que siga así, para competir contra los clubes Estado, al mejor club deportivo de la historia no se le puede maniatar. Lo que no entiende Tebas es que el Real Madrid prestigia a la Liga y no al revés. O sea, que es probable que en Japón vean la Liga porque interviene el Real Madrid y no al revés. Es políticamente incorrecto decirlo pero es lo que pienso. Florentino ya está buscando cómo generar recursos propios en los que nadie más pueda meter la zarpa, por ejemplo a través de la explotación del nuevo estadio, pero el resto de día está enjaulado, encorsetado, y se quiere liberar de esas cadenas. Y, ojo, de momento lo quiere hacer desde un punto de vista didáctico, pedagógico, pero a lo mejor llega un día en el que se canse y rompa la baraja. Yo atendería sus reclamaciones porque, conociéndolo, es más probable que Ceferin cambie de sexo y pase a llamarse Alexandra a que Florentino cambie de opinión. Y, como dice Hulk, “no quieras verle enfadado”.

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